Un proyecto del DIPC obtiene una ayuda europea para explorar una nueva vía de producción sostenible de hidrógeno
La iniciativa está liderada por el profesor Ikerbasque Juan Manuel García-Ruiz, investigador principal del proyecto ERC Synergy PROTOS y líder del grupo de Autoorganización Mineral y Origen de la Vida del DIPC.
El profesor Ikerbasque en el Donostia International Physics Center (DIPC), Juan Manuel García-Ruiz, ha recibido el apoyo de la Unión Europea para desarrollar y evaluar el potencial tecnológico de un descubrimiento surgido en el marco de la investigación experimental vinculada al proyecto ERC Synergy PROTOS, centrado en el estudio del papel de la sílice en la Tierra primitiva y en el origen de la vida. Este respaldo se materializa en la concesión de la ayuda ERC Proof of Concept (PoC) al proyecto denominado MIN-H2 (A Mineral Pathway for Sustainable Hydrogen Production), lo que reforzará la investigación orientada a determinar si este hallazgo puede sentar las bases de una nueva vía para la producción sostenible de hidrógeno.
El origen de MIN-H2 se remonta a los primeros resultados experimentales del proyecto PROTOS, en los que se observó que, durante la formación de determinadas estructuras minerales autoorganizadas compuestas por hierro y sílice, se generaban pequeñas burbujas. La curiosidad por conocer su naturaleza llevó al personal investigadora analizarlas y comprobar que se trataba de hidrógeno molecular. Este resultado puede ser relevante para comprender la atmósfera de la Tierra primitiva, pero también tiene un potencial tecnológico inesperado: la posibilidad de desarrollar una nueva vía para la producción sostenible de hidrógeno.
En un período de 18 meses, duración asignada a este tipo de proyectos, el equipo investigador deberá trabajar para intentar trasladar las reacciones operadas en pequeños viales a un reactor experimental de mayor tamaño con el objetivo de avanzar en su madurez tecnológica. En esta fase participará la Universidad del País Vasco (EHU) como entidad beneficiaria, bajo la dirección de las profesoras de la Facultad de Química de la EHU María Paulis Lumbreras y Oihane Sanz Iturralde, quienes liderarán el diseño y la validación del reactor, que permitirá comprobar el funcionamiento del sistema en un entorno controlado. Asimismo, los resultados de esta investigación ya han dado lugar a una solicitud de patente europea que protege tanto el método desarrollado como sus posibles aplicaciones tecnológicas.
Del descubrimiento científico a la innovación con impacto social
Las ayudas ERC Proof of Concept (PoC) financian el desarrollo de aplicaciones innovadoras derivadas de investigaciones previamente financiadas por el Consejo Europeo de Investigación (ERC). Están destinadas exclusivamente a beneficiarios de una ayuda ERC y tienen como objetivo facilitar la transferencia de los resultados científicos hacia aplicaciones con potencial impacto social o económico.
En este contexto, la concesión del proyecto MIN-H2 pone de manifiesto, una vez más, el valor de la investigación científica como motor de la innovación. Demuestra cómo un descubrimiento impulsado por la curiosidad puede evolucionar hacia el desarrollo de nuevas tecnologías con capacidad para responder a retos de gran relevancia, como la producción sostenible de hidrógeno, en línea con las políticas de la Unión Europea que persiguen una transición energética hacia modelos más sostenibles y que identifican el hidrógeno como un vector clave para descarbonizar el transporte, la edificación y la industria, entre otros sectores, y llegar a una situación de cero emisiones en 2050.
La concesión de esta ayuda supone un nuevo reconocimiento europeo a la investigación fundamental desarrollada en el DIPC, ya que en la primera convocatoria ERC Proof of Concept de 2026, MIN-H2 ha sido el único proyecto concedido a un investigador de una institución del ecosistema vasco de ciencia e innovación. Este logro se enmarca en la evolución científica del DIPC durante los últimos años, marcada por la ampliación de sus capacidades experimentales, la incorporación de nuevas líneas de investigación y la puesta en marcha de un nuevo edificio con más de 1.100 metros cuadrados de laboratorios e infraestructuras destinadas a impulsar la investigación de frontera y el desarrollo de tecnologías con potencial de transferencia.